Garage empezó con un suelo que nunca podría estar limpio. Pigmento, decolorante, tóner - el hormigón absorbe todo. Lo dejamos así.
El salón creció desde ahí. Ladrillo visto. Sillas cromadas. Muebles artesanales que muestran sus juntas. Un espacio pensado para trabajar, no solo para mirar.
Un taller. No un escaparate.
El arte en las paredes cambia cada mes. El café viene de un tostador local. La música es deliberada. Pero nada de esto es el punto. El punto es la silla, y lo que ocurre cuando te sientas en ella.


Un estilista te ve desde el cabello mojado hasta el espejo. Sin relevos, sin estaciones, sin cadena de montaje. Las mismas manos que mezclan tu color sostienen las tijeras.
El pelo es el accesorio que nunca te quitas. Merece manos firmes y atención plena.
Suelos de hormigón. Tijeras afiladas. Arte en las paredes. Sin cita o con reserva.
Reserva tu citaUn taller de peluquería en Avenida de Barcelona. San Pedro de Alcántara, el paseo lento a Marbella.